domingo, 30 de marzo de 2014
Presentación del libro "Treinta doblones de oro" de Sánchez Adalid
miércoles, 26 de marzo de 2014
PRESENTACIÓN DEL PRÓXIMO ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS
El arzobispo Vincenzo Paglia, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia y el arzobispo Charles Joseph Chaput, O.F.M. Cap., de Filadelfia (USA) han presentado esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el VIII Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar del 22 al 27 de septiembre de 2015 en Filadelfia (USA).
El presidente del Pontificio Consejo para la Familia ha explicado que el encuentro se coloca en un momento particular para la vida de la Iglesia porque el Papa Francisco ha puesto en el centro de atención el tema de la familia a la que ha dedicado el consistorio del pasado mes de febrero y que será también el sujeto del próximo sínodo del mes de octubre. En esa línea se sitúan también la peregrinación de las familias a Roma en el Año de la Fe (26-27 octubre 2013),la XXI asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, el encuentro del Papa con los novios (14 de febrero 2014) o la Carta del Papa a las Familias. Una serie de eventos que coinciden con la convocación por parte de la ONU del Año de la Familia.
“El encuentro de Filadelfia quiere involucrar ante todo a las Iglesias del continente americano: desde Alaska a la Tierra de Fuego con la participación de las diversas culturas que pueblan ese vasto continente -ha proseguido el prelado- No cabe duda de que la presencia en Roma del primer papa latinoamericano hace que ese acontecimiento sea particularmente significativo. Y el punto de partida y de desarrollo de nuestro itinerario será siempre el que el Papa nos ha indicado: “La belleza de la familia y del matrimonio, la grandeza de esta realidad tan sencilla y al mismo tiempo tan rica, hecha de alegrías y esperanzas, de fatigas y sufrimientos, como toda la vida. Intentaremos profundizar la teología de la familia y la pastoral que debemos actuar en las condiciones actuales...Se nos pide resaltar el plan luminoso de Dios para la familia y ayudar a los cónyuges a vivirlo con alegría en su existencia, acompañándoles entre tantas dificultades, con una pastoral inteligente, valiente y llena de amor”.
“Así haremos mirando a Filadelfia: acompañaremos en su camino a todas las familias con una pastoral inteligente, valiente y llena de amor. Inteligencia para leer el presente de la familia; valor para hacer frente a problemas complejos y numerosos; amor para intentar resolverlos teniendo siempre presentes el Evangelio de la familia y de la vida. Por lo tanto, teología de la familia: espiritualidad y santidad conyugal; eclesiología y pastoral de la familia; familia y relación con la cultura contemporánea; familia y emigración; familia y ecumenismo. Estas son algunas de las pistas y de las esferas de un trabajo común que hay que llevar a cabo con inteligencia, valor y amor”.
“Nos gustaría -ha terminado- que en el encuentro participasen también las otras Iglesias y comunidades cristianas, al igual que los representantes de las grandes religiones mundiales, junto con hombres y mujeres que se preocupan por el destino de una humanidad pacífica y solidaria. La convergencia en la familia ayuda a todos los pueblos a sentirse y a actuar cómo una familia única”.
lunes, 24 de marzo de 2014
“JUNTOS SOMOS MAS” Iº ENCUENTRO DE LAICOS EN MISION COMPARTIDA
El pasado sábado 22 de marzo tuvo lugar la jornada “JUNTOS SOMOS MAS, primer encuentro de laicos en misión compartida”, promovido por la CONFER. Casi 1000 personas, en su inmensa mayoría laicos, pudieron reflexionar, conocer y pensar cómo mantener el impulso de la misión compartida en los carismas de la vida religiosa entre religiosos y laicos, y además también celebrar la riqueza de la inmensa pluralidad que la vida religiosa promueve en la Iglesia como signo de comunión y eclesialidad.
La jornada comenzó con la presentación QUÉ SOMOS, que realizada por laicos de las familias jesuita, salesiana y marista, presentaron la dimensión teológica, eclesiológica y vital del sentido de compartir vida y misión, y por ello, vocación, juntos laicos y religiosos. El laico marista Chema Pérez Soba lanzó un reto: compartir nuestra fragilidad, mutua, nos hace a todos más fuertes.
La mañana se completó con un panel de seis experiencias bajo el título QUÉ HACEMOS, donde se quiso presentar una parte del enorme abanico de realidad y experiencia que supone para la Iglesia y la Vida consagrada la misión compartida y asumida por los laicos. Los paneles fueron temáticos: Social; Educativo, cultural y comunicación; Pastoral; Socio-sanitario; Familia, trabajo y ciudadanía; y Liderazgo y responsabilidad en instituciones. Cada panel fue presentado por laicos de diversas familias religiosas que previamente han tenido tiempo de compartir y trabajar la síntesis común de tanta riqueza y pluralidad.
los Laicos Redentoristas y Misioneros Laicos del Santísimo Redentor, fueron los encargados de presentar experiencias sobre el ámbito del trabajo, familia y ciudadanía. Sobre la familia se presentaron los proyectos de acompañamiento a las parejas que quieren celebrar el sacramento del matrimonio, así como las experiencias de pastoral en el Camino de Santiago y en el Equipo misionero CESPLAM. En relación al ámbito del trabajo y la ciudadanía se presentó la Fundación Europea para el Estudio y la Reflexión Etica (FUNDERETICA), que es la apuesta para el estudio desde la moral de todos los aspectos vinculados a la persona, en su ser también como sujeto político y ciudadano, y también en relación al mundo del trabajo y las empresas.
Por la tarde, para vencer el momento del acecho del sueño… ¡un concierto de Migueli!. Su música, humor, provocación y mensaje no sólo fueron un tiempo de diversión sino que completaron, con otra dinámica, mensaje y sentido. Después, todos los participantes se dividieron en talleres para pensar y soñar cómo poder ser creativos en ámbitos relevantes para la acción evangelizadora del futuro: espiritualidad, misión compartida, redes sociales, compromiso social, la Iglesia que soñamos, y la Evangelización. Fruto de todo ello será, seguro, luces que ayudaran a avanzar.
El día concluyo con la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons.Carlos Osoro, Arzobispo de Valencia y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, el cual acompañó la jornada durante todo el día, participando en toda la actividad y entablando con cercanía diálogo con todos los presentes. Quizás cabría destacar una frase lanzada en diálogo: “Qué maravilla, qué riqueza… esto lo tienen que saber todos los obispos…”
Nos unimos a la felicitación realizada por todos a la CONFER por apoyar la iniciativa, y de forma especial al que fue su presidente, el P.Elías Royón, sj, que promovió y lanzó la idea, que ya sabemos que en el futuro seguirá teniendo réplicas y ecos.
viernes, 7 de marzo de 2014
miércoles, 5 de marzo de 2014
Miércoles de Ceniza… Cuaresma, tiempo de conversión
Convertirse es girar los pies, y ponerse en la dirección del que se nos revela Camino y Guía, Jesucristo.
Convertirse es fijar la mirada en quien se nos muestra modelo de humanidad, e iniciar o reiniciar un movimiento emulativo, no para ser visto por los hombres, sino por Aquel que penetra las entrañas y el corazón.
Convertirse es vivir tomando los valores del Evangelio como norma de vida, y hacer de la Palabra de Dios la hoja de ruta en el día a día, durante toda la existencia, que se simboliza en la cuarentena.
Convertirse es abandonar el seguimiento del pensamiento mundano, huir del espectáculo vanidoso y de la apariencia de virtud, para avanzar de manera discreta y coherente con la fe que se desea profesar en la Noche de Pascua.
Convertirse es obedecer las insinuaciones del Espíritu Santo, en relación con el trato con Dios en la oración, y en el trato con el prójimo con las obras de misericordia, como se simboliza en el ayuno solidario.
Convertirse es vivir de manera coherente la identidad recibida en el bautismo, y no contradecir con la propia conducta lo que profesan los labios.
Convertirse es no tener doblez de corazón, y ser el mismo ante Dios, que ve lo escondido, y ante la sociedad, sin negociar, según el ambiente, la identidad cristiana.
(Angel Moreno, de Buenafuente)
martes, 25 de febrero de 2014
EL PAPA ESCRIBE A LAS FAMILIAS PIDIÉNDOLES QUE RECEN POR EL PRÓXIMO SÍNODO DEDICADO A ELLAS
Carta que el Papa Francisco ha escrito a las familias para invitarlas a rezar por el próximo Sínodo de los Obispos que se celebrará en octubre en el Vaticano y cuyo tema será ““Los retos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”.
La carta está fechada el 2 de febrero, festividad de la Presentación de Jesús en el Templo.
“Queridas familias:
Me presento a la puerta de su casa para hablarles de un acontecimiento que, como ya saben, tendrá lugar el próximo mes de octubre en el Vaticano. Se trata de la Asamblea general extraordinaria del Sínodo de los Obispos, convocada para tratar el tema “Los retos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”. Pues la Iglesia hoy está llamada a anunciar el Evangelio afrontando también las nuevas emergencias pastorales relacionadas con la familia.
Este señalado encuentro es importante para todo el Pueblo de Dios, Obispos, sacerdotes, personas consagradas y fieles laicos de las Iglesias particulares del mundo entero, que participan activamente en su preparación con propuestas concretas y con la ayuda indispensable de la oración. El apoyo de la oración es necesario e importante especialmente de parte de ustedes, queridas familias. Esta Asamblea sinodal está dedicada de modo especial a ustedes, a su vocación y misión en la Iglesia y en la sociedad, a los problemas de los matrimonios, de la vida familiar, de la educación de los hijos, y a la tarea de las familias en la misión de la Iglesia. Por tanto, les pido que invoquen con insistencia al Espíritu Santo, para que ilumine a los Padres sinodales y los guíe en su grave responsabilidad. Como saben, a esta Asamblea sinodal extraordinaria seguirá un año después la Asamblea ordinaria, que tratará el mismo tema de la familia. Y, en ese contexto, en septiembre de 2015, tendrá lugar el Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia. Así pues, oremos todos juntos para que, mediante estas iniciativas, la Iglesia realice un auténtico camino de discernimiento y adopte los medios pastorales adecuados para ayudar a las familias a afrontar los retos actuales con la luz y la fuerza que vienen del Evangelio.
Les escribo esta carta el día en que se celebra la fiesta de la Presentación de Jesús en el templo. En el Evangelio de Lucas vemos que la Virgen y San José, según la Ley de Moisés, llevaron al Niño al templo para ofrecérselo al Señor, y dos ancianos, Simeón y Ana, impulsados por el Espíritu Santo, fueron a su encuentro y reconocieron en Jesús al Mesías . Simeón lo tomó en brazos y dio gracias a Dios porque finalmente había “visto” la salvación; Ana, a pesar de su avanzada edad, cobró nuevas fuerzas y se puso a hablar a todos del Niño. Es una hermosa estampa: dos jóvenes padres y dos personas ancianas, reunidas por Jesús. ¡Realmente Jesús hace que generaciones diferentes se encuentren y se unan! Él es la fuente inagotable de ese amor que vence todo egoísmo, toda soledad, toda tristeza. En su camino familiar, ustedes comparten tantos momentos inolvidables: las comidas, el descanso, las tareas de la casa, la diversión, la oración, las excursiones y peregrinaciones, la solidaridad con los necesitados… Sin embargo, si falta el amor, falta la alegría, y el amor auténtico nos lo da Jesús: Él nos ofrece su Palabra, que ilumina nuestro camino; nos da el Pan de vida, que nos sostiene en las fatigas de cada día.
Queridas familias, su oración por el Sínodo de los Obispos será un precioso tesoro que enriquecerá a la Iglesia. Se lo agradezco, y les pido que recen también por mí, para que pueda servir al Pueblo de Dios en la verdad y en la caridad. Que la protección de la Bienaventurada Virgen María y de San José les acompañe siempre y les ayude a caminar unidos en el amor y en el servicio mutuo. Invoco de corazón sobre cada familia la bendición del Señor”.
sábado, 15 de febrero de 2014
Bolivia, nuevo obispo auxiliar en el vicariato apostólico de Reyes
Es el padre Waldo Barrionuevo Ramírez, de la congregación redentorista
El Santo Padre ha nombrado hoy como nuevo obispo auxiliar del Vicariato Apostólico de Reyes, al sacerdote Waldo Rubén Barrionuevo Ramírez, de la Congregación de padres Redentoristas. Lo indicó esta mañana en un comunicado la oficina de prensa de la Santa Sede.h9
Desde la oficina de prensa de la Conferencia Episcopal de Bolivia, en una nota enviada a la redacción de ZENIT, indicaron que el sacerdote nació en Oruro el 9 de septiembre de 1967.
El nuevo obispo Ingresó a la Congregación del Santísimo Redentor en 1989 e inició su formación como postulante en Cochabamba; continuó en 1991 el noviciado en Tupiza y, posteriormente en Cochabamba, en 1992 el estudio de teología. Emitió la profesión religiosa en 1992 en Tupiza; un año de pastoral precedió la ordenación sacerdotal, celebrada en Cochabamba, el 25 de octubre de 1997.
En los años 1996-1999, fue consejero extraordinario de la Provincia redentorista en Bolivia. De 1997 al 2000, fue miembro del equipo misionero en Santa Cruz de la Sierra. Por cuatro años a partir del año 2000, fue enviado a Oruro como colaborador del maestro de novicios yposteriormente, del 2004 al 2006 se desempeñó como maestro de novicios.
En 2007 fue nombrado administrador parroquial de la Parroquia "Nuestra Señora de la Paz", en la ciudad de Cochabamba y del 2009 al 2010 dirigió como superior el Equipo Misionero en Santa Cruz de la Sierra.
Frecuentó los cursos de Misionología en el Instituto Superior de Estudios Teológicos (ISET) en Cochabamba. En el año 2010, fue enviado al Colegio San Alfonso de los Padres Redentoristas en Roma, y como alumno, en los años 2010-2012, frecuentó los cursos para la licenciatura en Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana y a partir del 2013, los cursos de Teología Dogmática en el mismo Ateneo.
viernes, 14 de febrero de 2014
Para pensar… con Angel Moreno de Buenafuente
¿Cómo saber elegir lo bueno? ¿Cómo tomar la dirección acertada? ¿Cómo saber si uno anda por la senda justa? ¿Cómo responder con generosidad al querer divino?
¿Cómo no caer en la proyección del deseo personal? ¿Cómo no justificarse en las obras de las propias manos? ¿Cómo no legitimar la conducta por el comportamiento de los demás? ¿Cómo acertar a vivir en autenticidad?
Hay veces que a uno le asalta el miedo de que su vida no responda al querer de Dios. En otros momentos se impone el criterio humano, que relativiza la exigencia e invita a la permisividad. En ocasiones se siente la impotencia porque no se acaba de superar la inclinación al mal, y de aquí surge la invitación a la huída, casi por higiene mental, para no caer en obsesiones negativas.
Y sin embargo, el Creador nos ha hecho con la máxima dignidad, capaces de elegir, con libertad de opción. No para que perezcamos en nuestras debilidades, sino para que podamos amar. Para que nuestra vida no responda a un imperativo, sino a una elección amorosa.
Solo cuando se elige y se opta por amor no se siente que es injusta y penosa la fidelidad, ni se percibe agravio comparativo por tener peor suerte que aquellos que viven a su antojo, sin la exigencia de ser fieles.
Estamos sellados con la huella divina, y quien acierta a descubrir y a escuchar la voz interior, llega a saber el camino recto, porque si se decide cumplir el querer de Dios, se experimenta paz, aunque se conviva con el sufrimiento y con la ofrenda costosa de la oblación del deseo natural.
Podemos escoger fuego e incendiar; podemos decir no, y evadirnos de la voluntad divina. Pero si elegimos el sendero del bien, descubriremos el privilegio de sabernos amados. Sabiduría de los que prefieren seguir el camino de los mandatos del Señor.
Te deseo acierto y valentía para que respondas de manera afirmativa a lo que Dios te propone como mejor.
miércoles, 29 de enero de 2014
Francisco en St. Marta: ¿eres capaz de gritar por un gol y no de cantar alabanzas al Señor?
El Santo Padre invita a romper con formalismos y dejar que surja la oración de alabanza que nos hace fecundos
El Santo Padre en la misa de Santa Marta de ayer martes ha hablado sobre la fecundidad de la oración de alabanza. Al comentar la danza alegre de David al Señor de la que habla la primera lectura, ha subrayado que si nos cerramos en la formalidad, nuestra oración se convierte en fría y estéril.
El papa Francisco ha hablado en su homilía sobre David que "danzaba con todas las fuerzas delante del Señor" y sobre esta imagen alegre de la que se habla en el Segundo Libro de Samuel. Todo el Pueblo de Dios estaba en fiesta porque el Arca de la Alianza volvía a casa. La oración de alabanza de David, ha explicado, "le llevó a salir de cualquier compostura y a bailar delante del Señor" con "todas las fuerzas". ¡Esto era precisamente la oración de alabanza! - ha exclamado el Papa. Además, ha indicado que leyendo este pasaje, "he pensado enseguida" en Sara, después de haber dado a luz a Isaac. "¡El Señor me ha hecho bailar de alegría!", dijo la anciana. Por esto, Francisco ha señalado que "para nosotros es fácil de entender la oración para pedir algo al Señor, también para dar gracias al Señor" o la "oración de adoración". Pero la oración de alabanza "la dejamos de lado, no nos viene espontánea", ha precisado.
Y de este modo lo ha explicado: "'¡Pero, padre, esto es para los de la Renovación Carismática, no para todos los cristianos!' No, ¡la oración de alabanza es una oración cristiana para todos nosotros! En la misa, todos los días, cuando cantamos el Santo… Esta es una oración de alabanza: alabamos a Dios por su grandeza, ¡porque es grande! Y le decimos cosas bonitas, porque a nosotros nos gusta que sea así. 'Pero, padre, yo no soy capaz... Yo debo...' ¿Pero eres capaz de gritar cuando tu equipo marca un gol y no eres capaz de cantar alabanzas al Señor? ¿De salir un poco de tu compostura para cantar esto? ¡Alabar a Dios es totalmente gratuito! No pedimos, no damos las gracias: ¡alabamos!"
Debemos rezar "con todo el corazón". Ha continuado matizando que "es un acto de justicia, ¡porque Él es grande! ¡Es nuestro Dios!" David, ha recordado el Santo Padre, "era muy feliz, porque volvía con el Arca, volvía con el Señor: también su cuerpo rezaba con esa danza".
Francisco ha continuado lanzando "una buena pregunta que podemos hacernos hoy: 'Pero ¿cómo va mi oración de alabanza? ¿Sé alabar al Señor? ¿Sé alabar al Señor o cuando rezo el Gloria o rezo el Sanctus lo hago solamente con la boca y no con todo el corazón?' ¿Qué me dice David, danzando aquí? Y Sara ¿bailando de alegría? Cuando David entra en la ciudad comienza otra cosa: ¡una fiesta!"
"La alegría de la alabanza - ha explicado - nos lleva a la alegría de la fiesta. La fiesta de la familia". De este modo el Papa ha recordado que cuando David entra en el palacio, la hija del rey Saúl, Mikal, le reprende y le pregunta si no le da vergüenza haber bailado de esa forma delante de todos, él que es el rey. Mikal, "despreció a David".
De este modo, Francisco ha proseguido: "yo me pregunto ¿cuántas veces nosotros despreciamos en nuestro corazón a personas buenas, gente buena que alaba al Señor como le viene, así espontáneamente, porque no son cultos, no siguen las actitudes formales? ¡Pero, desprecio! ¡Y dice la Biblia que Mikal quedó estéril durante toda la vida por esto! ¿Qué quiere decir la Palabra de Dios aquí? ¡Que la alegría, que la oración de alabanza nos hace fecundos! Sara bailaba en el momento grande de su fecundidad, a los noventa años! La fecundidad que nos da la alabanza al Señor, la gratuidad de alabar al Señor. Ese hombre o esa mujer que alaba al Señor, que reza alabando al Señor, que cuando reza el Gloria se alegra de decirlo, cuando canta el Sanctus en la misa se alegra de cantarlo, es un hombre o una mujer fecunda".
El Pontífice, para finalizar, ha advertido que "aquellos que se cierran en la formalidad de una oración fría, medida, quizá terminan como Mikal: en la esterilidad de su formalidad". Por ello, el Papa ha invitado a imaginar a David que danza "con todas las fuerzas delante del Señor y pensemos que bello es hacer la oración de alabanza". Además, ha afirmado que nos hará bien repetir las palabras del Salmo 23 que hemos rezado hoy: "Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria! ¿Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso en los combates!”

